Préstamos con garantía hipotecaria


Ante los numerosos requisitos que se necesitan para acceder a un préstamo, muchas veces nos vemos agobiados. No podemos cumplir con todos y en ocasiones nos vemos ante una situación desfavorable por no poder demostrar una nómina constante o un trabajo fijo que nos permita acceder a un crédito. Las necesidades no dan espera y algunas urgencias deben resolverse de inmediato para que no destruyan por completo nuestra vida. En muchas ocasiones son pocas o casi ninguna las opciones que nos quedan en el mercado.

Préstamos con garantía hipotecaria

En este caso, los préstamos con garantía hipotecaria son justamente esa salvación, esa luz al final del túnel que ofrecen una ayuda a aquel que lo necesita, simplemente con el soporte de la propiedad de la vivienda. No hace falta suministrar ningún otro documento, puesto que es la vivienda misma la que avala la solicitud del préstamo.

Es preciso, claramente, que la propiedad que establezcas como garantía para el préstamo hipotecario se encuentre a tu nombre, puesto que no funcionará si tu soporte es la vivienda de tus familiares o vecinos. En tal caso la solicitud será denegada de inmediato. Cuando hablamos de una vivienda como aval para el préstamo estamos refiriéndonos de forma genérica a un piso, un apartamento, un local etc.

Una de las ventajas de los préstamos con garantía hipotecaria es que no se consideran como préstamos rápidos. Esto es algo muy favorable, puesto que el pago puede realizarse en plazos mayores, tras haberlo solicitado y la tasación de intereses se realizará con esta base. Por su parte los intereses de los préstamos rápidos usualmente corren por cada día que el dinero esté en tus manos. En ese sentido no debes preocuparte porque la deuda contraída implique perder tu vivienda, puesto que tendrás muchos años para poderte hacer cargo de ella. Aunque sí que debes siempre pagar de manera responsable las cuotas establecidas para evitar cualquier tipo de inconveniente. Debido a la sistematización y automatización de los programas, la respuesta a tu solicitud será extremadamente rápida. Este préstamo puede llevarse a cabo en aproximadamente 24 horas, tras las cuales contarás ya con una respuesta clara y la posibilidad de continuar con los trámites necesarios.

Una ventaja adicional es que cualquier tipo de usuario que cumpla con las condiciones básicas será aceptado y no importa si ha sido reportado anteriormente ante alguna de las entidades de verificación de situación crediticia. Lo anterior se debe a que no es tu disciplina de pago pasada la que te avala sino la propiedad de tu vivienda, por lo cual es la opción preferida de muchas personas que por una u otra razón han terminado reportados en las listas del ASNEF.

Recuerda que el valor máximo que puedes solicitar en un préstamo de crédito hipotecario es calculado según el valor máximo de la vivienda. Es por esa razón que no podrás tener una cifra concreta sino una vez se lleve a cabo una tasación específica de tu propiedad. Debes tener en cuenta que como estos préstamos se realizan a plazos largos, es posible que el valor de tu vivienda aumente o disminuya considerablemente durante este periodo, por lo que puede que en algún punto del contrato mencione algo sobre cuotas variables. Aunque tengas mayores plazos para pagar es importante que no caigas en un estado de impago prolongado teniendo en cuenta que podrías terminar pagando intereses mayores o incluso perdiendo el inmueble que estableces como garantía. Te recomendamos leer con atención el contrato del préstamo de garantía hipotecaria para que estés enterado de cada detalle con respecto al acuerdo entre la entidad prestamista y el cliente.

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